En Grimersthown en un lugar muy sombrío dentro del castillo de Lord Sigther se encontraba encerrada ese ser al que tanto temía y al que tanto tiempo busco para tenerlo para si.
Envió grandes ejércitos en busca de su gran preciado tesoro, un ser alado dotado de una belleza y una magia que es insuperable para cualquiera de sus rivales. Muchos hombres murieron en su búsqueda, grandes guerreros murieron encantados en las redes invisibles de las hadas, hasta que uno de ellos, el hombre que tenia el corazón mas frio, el que era casi como la misma muerte con piel y aspecto humano pudo cogerla de las alas y guardarla en un cestillo.
Y allí entre alguno de los olvidados rincones de ese palacio, estaba abandonada a su suerte Grimerly la mas poderosa hada de todos los reinos cazada cual libélula descuidada en las redes de un cazador principiante.
Desconocía que en otro rincón de esas tierras se trazaba sin quererlo, sin pensarlo su rescate en manos de una inmortal que escapo de su aldea.
Ambas no sabían que su suerte las juntaría, no sabían de la unión que las esperaba dentro de un tiempo mas, ambas en la distancia se ignoraban.
Así pasaban los días para Grimerly, encerrada en un frasco sellado con el hechizo de mago pordiosero asesor del señor del castillo.
Los días cambiarían para ella, los días cambiarían para toda la gente de su época y de los futuros eones.

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